La Autoridad de los Servicios Públicos (ASEP) asegura que en el último año ha realizado ingentes esfuerzos para garantizar que el país cuente con suficiente electricidad por los próximos dos años y cubrir la demanda que crece a un ritmo de 7% anual.
La entidad -bajo la dirección de Víctor Urrutia- señala que uno de los logros más significativos ha sido el nuevo "régimen tarifario" adoptado a inicios de este año que redujo, aparentemente en un 12% promedio, la porción de la tarifa que corresponde a distribución.
La reducción de compras de energía en el mercado ocasional en un 50% y la reintroducción de la cláusula de combustible, que refleja la oscilación del costo del rubro mediante ajustes mensuales y no semestrales, son otros aspectos que Urrutia utiliza para defender su gestión.
Sin embargo, la representante de la Defensoría del Pueblo, Mónica Guillén, ha manifestado en reiteradas ocasiones que el tema de la cláusula de combustible "es un mero traslado de las distorsiones de los precios y las ineficiencias del sistema".
Gonzalo Córdoba, quien dirigió el IRHE durante el gobierno de Guillermo Endara, recomendó a la ASEP iniciar un proceso para recuperar algunas de sus plantas hidráulicas para que los panameños paguen menos por la electricidad en estos momentos.
Al margen de estas críticas, la ASEP insiste en que hay que enfrentar el costo de la electricidad ya que las plantas que iniciarán operaciones el próximo año son térmicas (trabajan a base de combustible).
De hecho, la institución ha otorgado 21 licencias a inversionistas para poner en funcionamiento plantas termoeléctricas a partir de 2008.
Urrutia dejó claro que ha hecho todo lo que tiene a su alcance para rescatar proyectos que no avanzaban y promover la inversión en el país para la construcción de hidroeléctricas, pues en los últimos cinco años no se hizo nada.