Cuando todavía los familiares del niño Carlos Pérez, picado por un alacrán, lloraban su muerte, fue reportado otro caso.
Se trata de Angel Quintero, de 7 años, residente en el corregimiento de la 24 de Diciembre.
La situación genera la pregunta: ¿qué puede hacerse? Conocedores de alacranes recomiendan a quienes tienen un encuentro cercano con estos artrópodos, colectarlos y llevarlos al Laboratorio de Invertebrados de la Universidad de Panamá.
Esa, según la farmacóloga Gisela Montenegro y el profesor Diomedes Quintero de la UP, es la única forma de determinar la población de alacranes que hay en el país.