Ambas residen en la comunidad de Las Cruces, en Veraguas, y ahora que terminó el periodo escolar se dedican a ayudar a sus padres en la venta de habichuelas, frijoles y pimentones.
Las niñas indicaron que gracias a esta labor pueden comer, estudiar, comprar los útiles escolares y las medicinas.
Yarelis y Yaritza venden diariamente las habichuelas y frijoles en un pequeño puesto cerca al mercado.