Franklin Moscoso Rodríguez, hermano de la presidenta de la República, Mireya Moscoso, se adjudicó la licitación de la casa de Punta Mala, lo que provocó las críticas de Saúl Maloul, de Transparencia Internacional, y Balbina Herrera, del Partido Revolucionario Democrático.
Moscoso Rodríguez, a través de su representante legal, Omar Lozano, ofreció B/.641,342, superando así el avalúo hecho por las autoridades que era de B/.624,264.
El nuevo propietario de la casa de Punta Mala, es el embajador de Panamá en Grecia y según la información que suministró la Cancillería al Nodo de Transparencia de la Defensoría del Pueblo, éste recibe un salario mensual de B/. 1,500 y viáticos por el orden de los B/.5,000.
Sobre la adjudicación de la casa al hermano de la mandataria, el director jurídico de Transparencia Internacional, Saúl Maloul Zebede, consideró que independientemente de lo que digan las disposiciones legales, los funcionarios deben conducirse con un mínimo grado de ética y moralidad pública.
Agregó que aunque la adjudicación se hubiera realizado legalmente y en pleno derecho, el hecho de que se haya adjudicado a un familiar cercano a la presidenta, “por supuesto que empaña todo el proceso”, porque se trata de una persona cercana a quien tiene el máximo poder en el país.
En tanto, la primera subsecretaria del PRD, Balbina Herrera, afirmó que esto ya “raya con lo que es el respeto y lo que debe ser la moral y la ética”.
Añadió que los “panameños nos quedamos boquiabiertos” con otro acto que lamentamos, ya que ocurren por encima de lo que piense la opinión pública.
Al acto asistió el arnulfista y ex director de Migración, Antonio Domínguez, quien supuestamente intentó infructuosamente colectar entre los amigos de la mandataria cerca de B/.650,000 para comprar la residencia y regalarla a la presidenta, pero sólo recaudó unos B/.400 mil.
Domínguez, un allegado a la presidenta Moscoso, aseguró que no sabe la vinculación familiar entre el vencedor y la mandataria.