Un halo de misterio rodea el paradero de Ernaldo Carrasco, único sobreviviente de la tradedia aérea de Calidonia.
A las 4:00 a.m. del pasado jueves fue sacado del Hospital Nacional (HN) y conducido hacia el Hotel Riande Aeropuerto en Tocumen donde pasó alrededor de 24 horas.
La mañana de ayer salió por la parte trasera del Riande, cubierto con una prenda de vestir para introducirse en un auto sedán blanco.
Después fue conducido a la sede principal del Servicio Aéreo Nacional (SAN), también en Tocumen, donde inmediatamente se activó un fuerte dispositivo de seguridad.
Coincidentemente, a la 1:30 p.m. de ayer arribó a ese lugar el jet presidencial, que 40 minutos más tarde salió de la pista del SAN, con rumbo desconocido. No se precisó si Carrasco iba a bordo.
El jueves, Víctor Carrasco, padre del sobreviviente, declaró a una estación de radio local que no sabía dónde estaba su hijo .
La tarde de ese día, supuestamente, el presidente Martín Torrijos visitó la residencia de los Carrasco en El Pedernal de Santiago, en la provincia de Veraguas.
Posterior a la visita, el padre del joven se alejó de la vivienda sin informar hacia dónde.
El hermetismo con que se ha manejado el traslado y custodia de Carrasco, tiene a algunos de sus familiares al borde de una crisis nerviosa, que a veces hasta les roba el sueño.
Un ejemplo de esto es su abuela Guillermina Canto de 80 años, quien está afligida, pues no ha recibido noticias de la ubicación de su nieto.
Ella dijo que se les ha prohibido el contacto con Carrasco.
Una tía del joven viajó a la ciudad capital a visitarlo, pero no lo logró.