Este hidrante, que debe tener una función definida, no tiene un sentido práctico para el propio Cuerpo de Bomberos, ya que se encuentra enterrado hasta un poco más de la mitad.
Ameth Arias, residente de la barriada Nueva Concepción, corregimiento de Juan Díaz, se siente preocupado porque de ocurrir un incendio, al Cuerpo de Bomberos le sería difícil conectar sus mangueras a este dispositivo.