Día feriado, cobro de ahorros navideños, es el momento preciso para ir de compras. Y fue lo que hicieron cientos de panameños que acudieron ayer al Centro Comercial Albrook Mall.
El "mall" estaba abarrotado. En ambiente tranquilo, personas iban y venían de las diferentes tiendas que hay en el lugar. Pero a eso de las 3:00 p.m. el sosiego desapareció, cuando clientes del "Titan" escucharon ruidos ensordecedores que rápidamente relacionaron con detonaciones de arma de fuego.
La reacción fue inmediata, hombres, mujeres, niños y ancianos entraron en pánico.
Unos corrían, otros lloraban, pero la mayoría gritaba.
Muchos se tiraron al suelo para resguardarse pues no tenían idea qué estaba pasando. Otros desesperados gritaban "balacera", "fuego", "atentado terrorista", y todo lo terrible que se les vino a la mente.
Pero la confusión no resultó del todo negativa, pues algunos clientes aprovecharon la ocasión para irse del almacén con las prendas que iban a comprar, pero que les salieron gratis.
Testigos aseguraron, que las alarmas antirrobo de las puertas del local no dejaban de sonar, pero los guardias de seguridad no pudieron hacer nada y dejaron pasar a la estampida de personas asustadas que querían salir de la tienda. Pues pensaban que se trataba de una emergencia.
La algarabía contagió a los empleados y clientes de otras tiendas, al punto que cerraron las puertas de sus comercios para protegerse de lo ocurrido, aunque no sabían con exactitud qué había pasado.
El drama y la angustia duró cerca de 30 minutos. Y se empeoró cuando los concurrentes vieron pasar ante sus ojos varios agentes policiales, que con arma en mano entraron corriendo al Centro Comercial para intervenir. Pero trascendió que la Policía Nacional acudió al lugar, pues al igual que la mayoría pensaban que se trataba de un tiroteo.
En el segundo piso del almacén, cerca de las cajas de cobrar, algunas baldosas del suelo se desprendieron por la presión del peso de los clientes y se levantaron.
Esto ocasionó un estruendoso ruido que asustó a la multitud, pues todo ocurrió consecutivamente, por lo que sonó a balacera.
El dueño del local, el señor Aoby dijo que no es la primera vez que algo así ocurre, pero que ha sucedido cuando el local está cerrado. Sostuvo que es normal que la gente se asustara.
Entre tanto, un guardia de seguridad que custodia la entrada por donde salió la multitud despavorida, dijo que durante el incidente, un desconocido aprovechó la ocasión para intentar robarle el bolso a una señora, pero no pudo lograr su objetivo.