El asesinato del detective IV de la Policía Técnica Judicial (PTJ), Jorge Herrera Ramos, tiene a los investigadores halándose las "greñas".
La tesis pasional es la que se maneja hasta el momento, aunque no se ha detallado sobre esto.
Los peritos de Criminalística de la PTJ ubicaron una huella en el taxi del occiso, pero se presume que es de un pasajero.
Mientras que, en la cinta adhesiva que tenía el cuerpo en sus extremidades, no se encontró huellas, lo que significa que los asesinos utilizaron guantes.
Herrera, según las pesquisas, fue ejecutado en el punte y, posteriormente, su cuerpo fue lanzado al río.
Las unidades policiales son las primeras en llegar a la escena del delito, por lo que deben acordonar el lugar.