En los próximos cuatro meses se podrían contabilizar en Panamá 320 homicidios, de mantenerse la proyección de los hechos registrados en los primeros días de enero, a razón de 80 casos por mes, aseguró el fiscal Primero Superior, James Bernand.
De ser así, es probable que a fin de año la cifra de homicidios ronde los 1,280 casos.
Bernand manifestó durante la presentación del informe de gestión, que el principal móvil de los homicidios es la rencilla, seguido del pandillerismo y tráfico de droga.
Afirmó que “se necesita una política criminológica integral que ayude de manera multisectorial a atacar los problemas que genera la delincuencia”.
De acuerdo con el informe estadístico, las provincias de Panamá y Colón mantienen la tasa más alta de homicidios.
Los números revelan que en la Costa Atlántica se reporta una tasa de 37 homicidios por cada 100 mil habitantes, mientras que en Panamá la cifra oscila en 29 crímenes.
El Fiscal detalló que el año pasado recibieron 89 expedientes de homicidios por ejecución, en los que la mayoría de las víctimas fueron panameños.
Por su parte, el ministro de Gobierno, José Raúl Mulino, en conferencia de prensa con los estamentos de seguridad, reconoció que hay una “realidad muy difícil” que trasciende los cinco años de la actual administración.
“No estamos pidiendo tregua, porque seguiremos combatiendo el crimen con recursos y equipo”, afirmó.
Explicó que el presupuesto en materia de seguridad es de B/ 450 millones, o sea, 1.5% del PIB.
A su juicio, hace años el tema de seguridad “quedó algarete” con estructuras abandonadas y sin equipo.
Detalló que sólo las 56 toneladas de droga que fueron decomisadas están valoradas en B/ 30 mil millones.