Recorren 5 kilómetros diarios desde las 5:30 de la madrugada bajo las inclemencias del sol y las lluvias. Recogen la basura de toda la ciudad con el objetivo de generar salud a los panameños.
Sin embargo, esta acción heroica, de más de 400 mujeres conocidas como las "hormiguitas", no es de consideración para muchos, incluyendo el Gobierno, pues la morosidad que registran con la Dirección Municipal de Aseo Urbano y Domiciliario es de B/ 28 millones.
Esta morosidad afecta, aseguró Ana Bonilla, coordinadora de las hormiguita, quien destacó que hace falta el recurso para confeccionar más uniformes y comprar equipos.
Mientras tanto, un grupo de 51 mujeres que sale a realizar el barrido en la madrugada, con escobas en manos, bolsas de basura y la bendición divina, exponen su vida al trabajar en áreas calientes donde la basura y la balas abundan.
Pasado el día, otro problema es registrado por Cecilia Silgado, jefa de barrido, quien explicó que no tienen un vehículo que movilice al personal.
Al medio día, llega la hora de almuerzo, en la que muchas prefieren la parada de buses o la sombra de un árbol, para degustar los alimentos; no obstante, otras por hidratarse y pagar pasajes quedan "cortas".
Según Lesbia Machado, a estos problemas se suman otros como la transmisión de enfermedades tales como osteoporosis, problemas en los ovarios e infecciones por los caminos recorridos.