Fallas de acción y logística se dieron durante las acciones de rescate en las inundaciones que se suscitaron el pasado mes en el distrito de Arraiján, informó ayer el jefe del Departamento Nacional de Administración de Desastre de la Caja de Seguro Social, Omar Sánchez.
Indicó que fallas al momento de cortar el suministro de energía eléctrica se registraron porque no existía la coordinación, y dependía de la empresa suministradora del servicio eléctrico del lugar.
Detalló que se acordó establecer un sub programa que se encargue del corte del suministro eléctrico en casos de desastres, para evitar que quienes socorren a las personas resulten afectados por una descarga.
Otros de los aspectos que se detectó es la necesidad de darle seguimiento a las personas que son favorecidas con la ayuda mediante un sistema de control sectorizado, puesto que algunos recurrieron a la venta de los enseres.
En cuanto a los botes, sí estaban preparados para los operativos de rescate y se utilizaron adecuadamente sin mayores problemas. Hoy se dará a conocer el informe de las inundaciones de Arraiján, luego que un grupo de ingenieros y arquitectos analizaran los hechos que se suscitaron el pasado sábado 12 de julio.
Por otra parte, Sánchez señaló que ayer, tan pronto se suscitó el temblor en horas de la madrugada se levantó la alerta y se comenzó a coordinar para casos de desastre.
Precisó que el único lugar donde se registraron incidentes fue en la provincia de Colón, donde se desplomaron algunos balcones y parte de algunos edificios.
Explicó que sólo en el complejo hospitalario de la Caja de Seguro Social (CSS) el Departamento de Desastre lo conforman unos 120 funcionarios, a los cuales hay que sumar las diferentes unidades en el interior del país y el Centro de Control de Desastres que está en la antigua base aérea de Howard coordinado por el Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC), donde participan otras instituciones del Estado.