Los cráteres abundan en las vías de la ciudad. Un ejemplo es frente a la parada de buses de la plaza principal en la vía Fernández de Córdoba. Un enorme hueco perjudica a los conductores de buses y taxis que se desplazan por el sector.
Algunos usuarios indicaron que cuando llueve, la situación empeora, pues los vehículos desplazan el agua y se inunda la parada. Los conductores manifestaron que las llantas de sus autos se deterioran cada vez más.