La directora de la Caja de Seguro Social (CSS), Marianela Morales, señaló ayer que esta institución no puede dar una respuesta inmediata a los pacientes de insuficiencia renal, y advirtió que la huelga de hambre sólo llevará a "desenlaces fatales".
"Es lamentable que hayamos tenido que llegar a esto y la huelga de hambre no cambiará inmediatamente la situación", acotó Morales.
Sostuvo que la donación de órganos no es una tarea fácil y aunque se inicie el programa de trasplantes cadavéricos, se requiere concientizar a la ciudadanía.
Detalló que los riñones no se pueden extraer de un cadáver, sino de una persona que está por morir y deben ser trasplantados inmediatamente.
"El principal problema que tiene la CSS son los quirófanos que esperamos concluyan su remodelación a más tardar la próxima semana", destacó.
Morales argumentó que antes de abrir los quirófanos se pedirá la autorización de las autoridades sanitarias para garantizar su funcionamiento en óptimas condiciones.
Adelantó que ya la dirección médica procedió a firmar varios protocolos que serán enviados a Colombia para que los pacientes puedan viajar para recibir los trasplantes de riñón.
Recalcó que antes de que se cumplan las ocho semanas, los 50 protocolos serán enviados a Colombia, y agregó que la Junta Directiva de la institución se comprometió a impulsar los programas destinados a superar los problemas de los pacientes de insuficiencia renal.
"El acuerdo al que llegamos y nos hemos comprometido fue avalado por nuestra propia Junta Directiva, la cual impulsará los programas destinados a superar los problemas de los pacientes con insuficiencia renal", enfatizó.
La directora de la CSS afirmó que se está avanzando en los acuerdos a pesar de las limitaciones de la entidad.
Explicó que los pacientes con problemas renales pueden morir si no se atienden a tiempo, y para ellos hay tres tipos de tratamientos: diálisis, diálisis peritonial y los trasplantes de riñones, que es el mejor paliativo.