El devastador huracán Katrina azotó ayer Nueva Orleans y el sur de Estados Unidos, donde se erigen instalaciones petroleras, con vientos de hasta 240 kilómetros y dejó un saldo de al menos 55 muertos a su paso por el territorio estadounidense.
La amenaza de Katrina sobre las plataformas petroleras en aguas del Golfo de México obligó a cerrar más de 700 pozos petroleros y llevó a los precios del crudo a un nuevo récord de 70,80 dólares, aunque luego bajó tres dólares.
El gobierno de Bush dijo que estudiaría conceder petróleo en calidad de préstamo de las reservas estratégicas del país a las empresas que lo soliciten, al tiempo que los analistas esperaban conocer más detalles sobre la magnitud de daños causados a las plataformas petroleras de la región, oleoductos, refinerías y sistemas de electricidad.
Trascendió que por el momento en las investigaciones realizadas por la PTJ no se ha ubicado el paradero del dinero, ni de los autores materiales del robo, aunque se han hecho varios arrestos.