Los documentos originales que registran el " Incidente de la Tajada de Sandía" de 1856 y los del juicio de Victoriano Lorenzo, en 1903, fueron hurtados de los Archivos Nacionales.
Su director Florencio Muñoz manifestó que estos valiosos papeles tienen un valor en el mercado negro de B/.50 mil, como mínimo.
Explicó que por falta de seguridad han sido víctimas de varios robos.
"Este año hemos tenido que invertir en cámaras y contratar más vigilantes", agregó.
Explicó que tras identificar el problema, consideran prioritario darle salud, educación y alimentación a los pobres, "y luego trabajo".
Los registros del MIDES indican que hasta la fecha han incorporado a los programas de apoyo a 22, 995 hogares, tal y como se ha hecho en Colombia, México, Venezuela y Chile, entre otras naciones.
De estos, 17, 843 hogares reciben transferencia de dinero de $35 bimensuales, y unos 5, 152 hogares ubicados en las provincias Veraguas y Chiriquí son beneficiados con bonos alimenticios.
De acuerdo con la encuesta Niveles de Vida del Ministerio de Economía y Finanzas, unos 72, 499 hogares viven sumergidos en extrema pobreza, concentrándose la misma en el área indígena.
Antes de cumplir la meta del milenio, el MIDES espera bajar los niveles de pobreza.
Villarreal explicó que ahora por cada 100 personas hay 40 pobres, por lo que la meta es bajar esta cantidad a 32.
En las zonas indígenas se pretende reducir la pobreza extrema de 98% a 80%.
Igualmente, persiguen elevar la esperanza de vida de los habitantes de las comarcas hasta los 70 años, disminuir la mortalidad infantil y la desnutrición crítica infantil.
El economista Felipe Chapman señaló que la reducción de la pobreza es una realidad que también se refleja en los índices de desempleo.
Planteó la necesidad de dar continuidad a los programas existentes para combatir este flagelo, indistintamente de quien administre el país.
"Reducir la pobreza a la mitad es una meta alcanzable", indicó, pero siempre y cuando continúe la expansión del crecimiento económico en los próximos 10 años y se mejore el sistema educativo.
Chapman recomienda medir los índices académicos de los nacionales con los asiáticos, europeos y ciudadanos de otros continentes, para analizar el avance local y su impacto en el tiempo.
En Panamá, cuatro de cada 10 personas viven en pobreza total.