A Ezequías Efraín Sánchez, mejor conocido como Don Efra, se le menciona dentro del expediente de Buenaventura como uno de los responsables de la logística de las embarcaciones manejadas por la organización de Pablo Rayo Montaño.
Las actividades de esta célula era básicamente mantener y apoyar la movilización de lanchas rápidas en alta mar.
De acuerdo con las pesquisas, la red utilizaba las naves que se encontraban en Punta de Piedra y La Boca de Parita para llevar combustible a las lanchas rápidas que salían de Buenaventura con su carga de estupefacientes.
Las embarcaciones simulaban estar interesadas en la pesca de tiburones, para obtener sus aletas.
No obstante, tras varias diligencias de seguimiento por parte de agentes encubiertos de la Fiscalía de Drogas se detectó que toda la actividad era una pantalla para dar soporte a las lanchas que se aproximaban a las costas y que seguían rumbo a Guatemala.
En el expediente las autoridades también señalan que esta organización utilizó la estrategia de invertir fuertes sumas de dinero en negocios, propiedades y bienes raíces para esconder sus fondos.
También detalla que incluso sus miembros solicitaron créditos y compraron propiedades a promotoras locales, cuyos dueños deberán acudir a la Fiscalía de Drogas para explicar estas transacciones y conocer el vínculo que mantenían.