Los enfrentamientos de los magistrados de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) por el uso de los automóviles y el receso declarado en la Asamblea Legislativa para que los legisladores hagan campaña política, merece la censura de los ciudadanos, sostiene la Iglesia Católica.
La Iglesia tiene la esperanza que en los próximos días haya una rectificación para que exista confianza de la población, en el sentido de que quienes gobiernan son funcionarios probos y capaces de enderezar las cosas que se han torcido.
En su vocero oficial, "Panorama Católico", la Iglesia advierte sobre lo negativo de tales decisiones que involucran dos órganos del Estado en los que descansa la creación y aplicación de la ley que sustenta la democracia y el estado de derecho.
Esta semana la Corte se ha visto afectada por la disputa que mantiene un magistrado y sus colegas por la distribución de los autos que se les han asignado.
Por su parte, la Junta Directiva de la Asamblea decidió decretar un receso para que sus miembros se dediquen a la política.
Según la Iglesia Católica, cada uno analizará si tiene o no la razón, sin embargo, considera que la decisión se debe evaluar desde su punto de vista ético y moral.
La comunidad católica considera que los funcionarios involucrados, deben poner su mejor empeño en lograr el cambio esperado.
El sector industrial es un fuerte motor para la economía panameña, su incidencia en otros sectores es importante por lo que un aumento en las cifras es multiplicador.
En ese sentido, el principal reto que tiene el gobierno futuro es provocar el resurgimiento del sector industrial con lo que se generarían importantes y bien remunerados puestos de trabajo a fin de mejorar la calidad de vida del panameño.
"La prioridad debe ser la industria que tiene posibilidad de exportar, pues en adición a los puestos de trabajo, las exportaciones aumentan la riqueza del país, por la importación de divisas y la capitalización del valor agregado nacional", dijo el vicepresidente del SIP.
En estos últimos 5 años la actividad industrial ha disminuido muchas empresas dejaron de producir en Panamá como: Productos Kraft, Colgate-Palmolive, Compañía Panameña de Aceites, Embotelladora Istmeña, Swift Company, Universal Plywood, Acero Panamá, Alambres y Cables de Panamá, entre otras.
Es decir la industria ha perdido 40,000 puestos de trabajo directos. Muchos de estos cierres se debieron a las decisiones de compañías que tenían la opción de producir en otro país, que les ofrecía mejores condiciones, mientras que para entrar sus productos a Panamá el gobierno anterior había reducido los aranceles.
Definitivamente es un quinquenio que ojalá no se repita. Pero más que eso, " tenemos que analizar y trabajar para aumentar la actividad industrial en el país", dijo el vicepresidente. El porcentaje de incidencia directa del Sector en el PIB es uno de los más bajos de la región, mientras eso siga así nuestra capacidad para aprovechar los TLCs (y demás) será mínima.
Sin duda, este trabajo no incluye a todos los sectores de la economía pero es claro, que el listado es enorme en materia de los retos que deberá asumir el próximo presidente de la República, pues muchos sectores esperan incrementar sus divisas sobre todo, ahora que el mundo ha cambiado hacia el libre comercio, del cual no escapa Panamá.