Que se castigue a los adultos que incitan a los menores de edad a formar parte de sectas diabólicas solicitó la Iglesia Católica a las autoridades de la provincia de Coclé.
Uriah Asley, monseñor de la diócesis de Penonomé, se mostró consternado por los actos que se han registrado en los últimos meses en el cementerio municipal, y catalogó como un sacrilegio la profanación de tumbas para realizar ritos satánicos.
Señaló que es lamentable lo que ocurrió el pasado 14 de diciembre, cuando se encontró el cuerpo de la maestra Mirna Alzamora de Eiseric fuera del ataúd y completamente desnudo.
Agregó que ese día fue al área y salió totalmente impactado y hasta molesto por los actos demoníacos que atentan contra la moral y la fe católica.
"Hay que buscar a Dios, rezar y pedir a las autoridades que tomen los correctivos necesarios", enfatizó Ashley.
Pidió a los jóvenes que no se dejen llevar por el demonio y respeten los camposantos, porque son sagrados.
Comunidad.
Para las personas que residen cerca del cementerio es preocupante lo que allí sucede cada noche, pues no solo se trata de ritos satánicos.
Agregan que muchos jóvenes acuden al lugar a consumir droga, porque saben que en el cementerio no hay vigilancia, ni celadores.
La señora María Pérez, moradora, declaró que el día de la profanación escuchó ruidos extraños de mujeres y hombres que vestían de negro y que se preguntaban entre sí: ¿Te atreves a hacerlo?
Al igual que la señora, muchos residentes de diferentes comunidades de Penonomé coinciden que se trata de jóvenes góticos que son inducidos por adultos para cometer los ritos satánicos como parte de una iniciación.
Esto fue demostrado en la investigación que realizó el detective privado que contrató la familia Eiseric, luego de que se profanara la tumba de la maestra Mirna.
Expertos.
Para la psicóloga clínica, María Elena Conte, los jóvenes que pertenecen a las sectas diabólicas, casi siempre están perturbados por algo y es necesario que se les brinde mucho amor.
Agregó que los jóvenes se marcan la piel, en especial las muñecas, en señal de un pacto de sangre entre varios y esto significa que el mal de uno es el del otro.
Recomendó a los padres supervisar a sus hijos, a fin de saber con quién están y reconocer las señales expresadas a través de dibujos macabros y sanguinolentos, su maquillaje todo es negro, la música que escuchan es estridente y lo que proyectan no es bueno.
Aseveró que es por estos grupos que hay gran cantidad de jóvenes que se están suicidando.