La Iglesia Católica panameña opinó que la situación de disturbios y violencia que se vive en la provincia de Colón sólo demuestra "la incapacidad por parte del liderazgo político y civil", y a la vez recomienda el diálogo "sincero" entre las partes en conflicto.
La Iglesia cuestiona la destrucción de bienes públicos y privados, la represión de la Policía Nacional y el ataque a las unidades de las fuerzas de control del orden público.
Expresa, a través de un editorial de Panorama Católico, que muchos son los planes y programas que sin resultado han aprobado los diferentes gobiernos como un intento por resolver el problema del desempleo en esta provincia. Pregunta la Iglesia por qué han fallado estos planes y programas, y al mismo tiempo señala que quizás nadie tiene la respuesta.
En el editorial del semanario se establece que lo único cierto es que la violencia no es solución al padecimiento que tiene la población de esta provincia, afectada por el desempleo y diversos problemas sociales.
Recomienda la Iglesia que esta es la hora de volver a sentarse a analizar profundamente la situación y echar a andar hacia adelante, en cuanto a lo que debe hacer el Gobierno y lo que les corresponde hacer a los propios colonenses.