ES UN HECHO, los jóvenes inician a temprana edade su vida sexual y las consecuencias son por todos conocidas: el aumento de embarazos no deseados y el contagio del VIH/SIDA.
Las autoridades de Salud responden a esta urgencia mediante campañas dirigidas a este sector de la población promoviendo, principalmente, el uso de preservativos y métodos de planificación.
Aún así y pese a las difundidas promociones, la Iglesia Católica panameña no tiene intenciones de permitir estas prácticas. El debate internacional se traslada ahora a los templos panameños.
El clero no se deja convencer por las estadísticas, que revelan que de unas 30,000 mujeres panameñas que dan a luz al año, la mitad no llega a los 24 años. Así lo revelan los números del Sistema de Indicadores con Enfoque de Género de Panamá.
Mantiene su postura frente al uso del condón, aunque el Ministerio de Salud informe que el 33% de los casos de SIDA en el país datan de la adolescencia y el 20% de las defunciones corresponden a personas entre 30 y 34 años.
¿Por qué tenemos que cambiar nuestro discurso?, se pregunta el presbítero Juan Sandoval quien es asesor nacional de la Comisión de Pastoral Familiar de la Arquidiócesis de Panamá.
Sandoval afirma que cambiar de postura sería engañar a la persona, "lo nuestro es más serio que eso". El sacerdote asegura que la Iglesia Católica busca defender siempre la dignidad humana y el derecho a la vida.
De forma filosófica, explica que el flagelo del SIDA es un "llamado que la naturaleza le hace a su naturaleza". Una especie de reclamo para mantener la dignidad en la conducta sexual.
Los activistas en la lucha contra el SIDA vieron una puerta abierta cuando el portavoz de la Conferencia Episcopal Española, Juan Antonio Martínez Camino afirmó recientemente que los condones "tienen su contexto en una prevención integral o global del SIDA".
Las celebración para quienes promueven este método duró poco; un comunicado aclaró 24 horas después que había sido una "opinión personal" del vocero y que nada tuvo que ver con las políticas del Vaticano que aluden que es "contrario a la moral".
Sandoval recuerda que el primer paso para la prevención sigue siendo la abstinencia.
"Los preservativos son una barrera para la integración de las parejas", los hace objeto únicamente de deseo sexual, agrega.
Iglesia firme sobre uso de condones
El clero no ve razones para cambiar su discurso,pese a lo alarmante de las estadísticas.