La Comisión de Justicia y Paz de la Iglesia Católica realiza una investigación y evaluación de las denuncias efectuadas por los servidores públicos sobre despidos injustificados durante la actual administración, informó el presidente de este organismo, Stanley Muschett.
De acuerdo con Muschett, la actual administración ha ordenado el reintegro de algunos funcionarios, cuyos casos han sido evaluados por Justicia y Paz y calificados como injustos.
Advirtió que el problema de la inestabilidad en el sector público radica en la ausencia y falta de aplicación de una Ley de Carrera Administrativa para evitar que la política se inmiscuya en aspectos netamente administrativos.
Precisó que en el país existe una visión bastante "pobre de la política", porque los cambios de Gobierno abren la puerta para que se den estas situaciones.
"La ciudadanía en general tiene que entender que el Gobierno no es la única fuente de empleo e incluso muchos de los vicios, son promovidos por el propio ciudadano que favorece a un determinado partido con la esperanza de obtener un puesto en el gobierno", añadió Muschett.
Señaló que cualquier destitución de un servidor debe darse ante una previa investigación de los organismos correspondientes y sobre todo de una evaluación que sustente la medida.
El secretario general de la Federación Nacional de Servidores Públicos, Leandro Avila, denunció que hasta el momento se han dado más de 5 mil destituciones injustificadas por parte de la administración de Mireya Moscoso.
La FENASEP no descarta en última instancia un paro de labores ante las destituciones masivas que se han dado y que se espera que continúen en varias instituciones.