Representantes de la Iglesia Católica se reunieron ayer con autoridades del Ministerio Público para solicitar una explicación sobre el manejo de las muestras de ADN extraídas a la osamenta encontrada en el antiguo Cuartel de Los Pumas de Tocumen, que en un principio se sospechó era del sacerdote Héctor Gallego.
Una fuente judicial reveló que en la reunión estuvieron presentes el arzobispo José Dimas Cedeño, los sacerdotes Néstor Jaén y Fernando Guardia, mientras que por el Ministerio Público participaron el fiscal primero superior, Juan Antonio Tejada, y funcionarios del Instituto de Medicina Legal.
La visita de los miembros de la Iglesia se produce luego que los análisis comparativos de las pruebas de ADN obtenidas de la osamenta y de las hermanas Gallego resultaran negativas, lo que va en contra de algunas evidencias circunstanciales que apuntan en otra dirección.
A la reunión no se dio acceso a la prensa y se solicitó a los involucrados que guarden silencio sobre las interioridades de la discusión realizada entre ambas partes.
Con anterioridad el sacerdote Néstor Jaén había expresado la necesidad que se le explicara a los miembros de la Iglesia el itinerario seguido en la realización de las pruebas de ADN y que las autoridades judiciales detallaran cómo se ejecutaron las pruebas.
También trascendió que los miembros de la Iglesia solicitaron la continuación de las excavaciones en el área de Tocumen para tratar de establecer si existen otros cuerpos sepultados en ese sector.
Los representantes de la Iglesia han señalado la necesidad de esclarecer la identidad de los restos encontrados en Tocumen, independientemente si éstos corresponden o no a los del sacerdote Gallego.