En la homilía, oficiada en la Parroquia de San Lucas del Colegio San Agustín, presidida por el Monseñor Andrés Carrascosa Coso, el pronunciamiento estuvo lleno de mensajes de optimismo y reconciliación política y social para el país, por lo que exhorta que se involucren a las personas la generación y distribución de la riqueza, la modernización de la educación y el reforzamiento de una democracia más participativa.
Abordó, además, temas como el fortalecimiento de la familia como un santuario de vida para que funja como "casa y escuela de comunión formadora de personas y promotora de justicia", la separación e independencia de los poderes del Estado, la deposición de intereses partidistas y clasistas en favor del bien común y el cuidado de nuestro patrimonio histórico, cultural y ambiental.
En referencia a los medios, la Iglesia instó a que estos hicieran de servicio a la cultura de paz, mediante la promoción de justicia equitativa.
Extendió un llamado a los órganos competentes para que acojan los resultados de la Comisión Nacional de Reformas Electorales, documento elaborado con la colaboración y consenso de las fuerzas políticas y civiles, puesto que fue una larga tarea en la que la Iglesia participó a través de la Comisión de Justicia y Paz.
El Consejo Episcopal de Panamá, considera que consenso expresa la voluntad soberana de un pueblo que quiere perfeccionar la democracia.
Monseñor José Domingo Ulloa, Arzobispo Metropolitano, quien presidió la conferencia, comentó respecto a los acontecimientos suscitados al rededor de la renuncia del exalcalde Bosco Vallarino como "que no hay que buscar culpables", a lo que indicó que "es reponsabilidad de todos los panameños".
Además, extendió unas palabras de aliento para que todos "depongamos cualquier interés personal y busquemos el bien común, para seguir construyendo esta democracia, que ha costado mucho trabajo, y que si bien es joven, puede enfermarse a causa de todos".