De los candidatos electos para diputados que fueron
impugnados en procesos electorales anteriores, al menos dos no lograron recuperar su puesto.
Este es el caso del perredista Laurentino Cortizo, quien, luego de una segunda contienda electoral en 1994, logró arrebatar la curul del circuito 3-2, tras impugnar al candidato electo.
Por otro lado, la candidata Haydée Milanés de Lay perdió su curul en 2004 tras recibir una impugnación en el circuito 5-1, en la provincia de Darién.
Esta sería la primera ocasión en que se admiten más de 9 impugnaciones contra diputados y para algunos críticos urge la necesidad de reformar la ley electoral sobre el financiamiento y las atribuciones de la autoridad electoral para decidir si se permite un segundo desgaste, pues las elecciones requieren de mucho recurso económico.
Además, se cuestiona que para ganar una elección en 2019, año en que se realizará el próximo torneo, al final deba dependerse del Tribunal Electoral.