El vacío histórico y cultural que tienen los jóvenes de 30 años o menos sobre los acontecimientos de los 21 años de dictadura militar (1968-1989), podrá ser llenado gracias a la creación del Museo de la Libertad y los Derechos Humanos.
El proyecto fue presentado a los medios de comunicación social ayer por la Fundación Democracia y Libertad.
El objetivo es reunir en un espacio físico de 3 mil 500 metros cuadrados toda la documentación, testimonios, videos, imágenes y el recuento de hechos que permitirán preservar la democracia y enriquecer la cultura del país.
Los visitantes podrán ver exposiciones, que serán permanentes, temporales e itinerantes con un importante contenido audiovisual e interactivo.
La idea surgió a mediados de 2009, luego de que la Embajada de Estados Unidos entregara al Gobierno panameño el terreno donde se encontraba la estructura.
La ambición es hacerlo en 3 años. El terreno, el lote 19 de la Calzada de Amador, lo ha donado el Gobierno con la condición de que antes de 7 años esté listo y que solo se use para ese fin.
Los museos de este corte forman parte de un movimiento mundial en aquellas latitudes donde se registran violaciones sistemáticas de los derechos humanos, como ha sido en Europa del Este, Asia, África.
Pero la junta directiva de la fundación realizó una visita a Chile, en octubre del año pasado, y decidió emular su museo por ser imparcial, veraz, y por permitir al visitante sacar sus conclusiones, explicó Raúl A. Morales, miembro de la junta.
Y es precisamente lo que observaron en Chile, cómo una población escolar, en sus diferentes etapas, era guiada e instruida en los acontecimientos desde 1973, golpe de Estado por el general Augusto Pinochet, en adelante.
“La parte educativa es la pieza clave y en Chile vimos no solo la visita de los grupos escolares”, sino la guía y la enseñanza adaptada según la edad y eso es lo que se quiere hacer, afirmó Betty Brannan Jaén, presidenta honoraria de la fundación.
“Si se hace un poquito de matemática, un niño de 9 ó 10 años en el periodo de la invasión de las tropas estadounidenses al país, tiene más de 30 años y el grupo demográfico hacia abajo no tiene la más remota idea de lo que pasó en el país", advirtió Morales.
Nuestra historia se salta ese periodo y no hay dónde buscarlo, por eso se trabaja con el Ministerio de Educación, aseguró.
Para Brannan Jaén, el museo cubrirá inicialmente la época durante la cual tuvo lugar una violación prolongada, sistemática e institucionalizada de los derechos humanos y las libertades individuales de panameños.
La importancia de madurar el respeto de las libertades y los derechos humanos, de la democracia, como las señales de peligro que se pueden estar emitiendo en un momento determinado, podrán ser advertidas por esa juventud y permitirá que los dirigentes del futuro eviten caer en huecos como hemos caído, consideró Morales. Si no formamos a la juventud de 35 años para abajo en estos temas muy puntuales, aquí puede pasar cualquier cosa y nadie va a ver las señales, advirtió.