La ceremonia, que estaba programada para iniciarse a la 1:00 de la tarde, comenzó con casi hora y media de retraso, cuando Moscoso llegó a la superficie de rodadura en compañía de su colega de Colombia, Alvaro Uribe, quien fue invitado especialmente para esta ceremonia.
Moscoso indicó que el segundo puente complementa los esfuerzos que hace el Gobierno con la empresa privada, no sólo como un recurso que une a las Américas, sino como un atractivo monumental y turístico. A algunos asistentes llamó la atención que las barandas de protección parecieran no tener la solidez y resistencia y la poca altitud que contrasta con las dimensiones de otros elementos del puente como la altura de sus torres, la amplitud de la plataforma de rodadura y la estructura sobre la vía de navegación
El puente se licitó a un costo estimado de B/. 90 millones, sin embargo, producto de las addendas se elevó el precio de construcción sobre los B/. 103 millones. Jochen Kysberg, director del proyecto por la empresa Bilfinger Berger, señaló que en la construcción del puente, que demoró cerca de 2 años, laboraron 1,200 obreros y 60 ingenieros y administrativos durante las distintas etapas.
Además se necesitaron 60 mil metros cúbicos de concreto, más de 18 mil toneladas de acero y el ritmo de construcción fue de 210 metros cuadrados por día. Para la empresa el éxito de la construcción fue la combinación de una excelente mano de obra y la utilización de las tecnologías de punta para que tenga una vida útil de 100 años.
Y por si las dudas, la ACP aclara que la decisión nada tiene que ver con la posible ampliación de la vía interoceánica. Sencillamente la propuesta de Rasmussen es "confusa", dice Grimaldo.
Al ser consultada sobre el punto económico, la representante de la ARI explicó que "tal como yo interpreto el tema, el santuario ha estado funcionando con los fondos del turismo", lo que ella traduce en que "no hay prueba de la sostenibilidad, pese a que no se ha hecho un estudio que cuantifique cuánto necesita el proyecto para financiarse".
En los días en que la discusión sobre el refugio estuvo en su punto más "caliente", se planteó la interrogante del dinero. Sus defensores tienen otra respuesta.
Para ellos, este centro de investigación ha sobrevivido gracias al "propio pecunio de Rasmussen y su buena fe".
Pero, al hablar de transferencia a la Universidad de Panamá, como se ha exigido, las interrogantes se vuelven mucho más agudas.
Una reciente reunión de los propulsores del refugio con el rector Gustavo García de Paredes, dejó entrever la preocupación de la autoridad sobre la consecución de dinero para continuar con lo efectuado a la fecha por Rasmussen.
"¿Cómo vamos nosotros a mantener este sitio si apenas nos alcanza el presupuesto?", cuestionó el rector en su momento.
Muschett, por su parte, está al tanto de lo ocurrido, sin embargo, señala que "está abierta la posibilidad para debatir las distintas fórmulas para enfrentar el tema de la viabilidad económica, aunque yo no estoy autorizado para decir que la ACP asumirá todos los costos".
Valesca Lezcano, de la Asociación Amigos de los Animales, la decisión es deplorable porque hay de por medio el prestigio que ha dado el refugio a Panamá a través de "años y años de visitas por parte de estudiantes de todo el mundo, así como de universidades y televisoras internacionales".
Francisco Valdés nos recibió en Isla Tigres la mañana del jueves. Su rostro de sorpresa al ver llegar a unas 10 personas, entre periodistas y funcionarios de la ACP, era evidente.
Y es que él pasa gran parte de su tiempo solo, apenas con los monos y otros animales. Es la persona contratada por la Fundación de Rasmussen para el cuidado de los primates.
Francisco es gentil y mostró sin reparo lo que fueron dormitorios de estudiantes y una "cocina que ya no usamos desde que se nos ordenó el desalojo".
Está "preocupado", como confesó a El Panamá América. En medio de la polémica entre la ACP y la gente de Rasmussen, no se "me ha dicho qué pasará con mi empleo.
Es justamente ese el sustento de su familia, seis hijos y una esposa que sólo hace "camarones, no tiene empleo fijo".
De la ACP nos respondieron que corresponde a la Fundación de Primates atender a Valdés porque "él trabaja para ellos", mientras que esta organización parece preferir no augurarle falsas esperanzas y por tanto "no ha dicho nada".
Francisco conoce el área, así es quien nos guió hasta otro punto donde habitan también algunos monos, cerca del santuario. Fue entonces cuando en medio de la travesía reveló que "de Isla Tigres se están reubicando" algunos primates a otros sitios por orden de Rasmussen.
Al respecto, Gladys Díaz - Saarinen se mostró desconcertada, pues la ACP no estaba al tanto. A Rasmuseen tocará explicar lo ocurrido. El Panamá América intentó consultarle pero no fue posible ubicarlo.
Al momento de ordenarse el desalojo, la población de primates de la Isla Tigres era de cerca de 150.
El Refugio y Santuario de Primates de Panamá tuvo su primer antecedente en la ARI en 1994, cuando se solicitó el permiso de uso de la Isla Tigres.
La ACP contrató a un experto norteamericano llamado Kenneth Glander de la Universidad de Duke, Carolina del Norte, quien preparó un informe en el que se indica que la supervivencia de los monos no requiere de apoyo alguno.