La policía belga se incautó de unas 600 ranas exóticas "venenosas" y "de muchos colores" en el aeropuerto de Bruselas en el equipaje de tres ciudadanos belgas que venían de Panamá, anunció este lunes una fuente policial.
Las ranas estaban guardadas en cajas de carretes fotográficos a razón de tres por caja, que también contenía algodón húmedo, a pesar de lo cual decenas de ellas llegaron muertas. Las que sobrevivieron al viaje fueron trasladadas al zoo de Amberes (norte).
Cada rana cuesta entre 100 y 250 euros y el valor total de todas ellas es de unos 100,000 euros, según la policía.
Los tres belgas detenidos en el aeropuerto fueron liberados tras ser interrogados por la policía.
Esta es la segunda vez en una semana que las autoridades aduaneras se incautan de animales exóticos que ciudadanos de diferentes nacionalidades intentan entrar ilegalmente en Bélgica. El pasado lunes, un tailandés intentó introducir dos águilas afectadas por la gripe aviar.