Dos fincas costeras utilizadas por el cartel de Sinaloa, de México, para el tráfico de drogas fueron incautadas por la Fiscalía Segunda de Drogas, luego del decomiso de 501 kilos de cocaína en un taller de soldadura en el corregimiento de Río Abajo.
El fiscal de Drogas, José Abel Almengor, dijo ayer que las fincas se mantenía en el área de Alto Bayano y en Coquira de Chepo, específicamente en el sector de Gonzalo Vásquez.
Igualmente que se logró ubicar lanchas rápidas que, al realizarles la prueba del "ionn scan", se confirmó que transportaban la droga conocida como cocaína.
Almengor dijo que se comprobó que esta organización introducía estupefacientes a través de las costas panameñas. También confirmó que en esta operación sí hubo participación de la Fiscalía Segunda de Drogas.
Añadió que un funcionario de la Fiscalía estuvo presente durante el allanamiento y negó que no se les haya notificado de la acción.
La participación del corregidor de Río Abajo se dio tras recibir información de que en dicho taller se dedicaban a la venta ilegal de piezas de autos. Afirmó que en este local había hasta rines con doble fondo para el tráfico de cocaína.
Aunque se percibe como un hombre estricto, por su labor desempeñada, tiene un programa de puertas abiertas para los usuarios del sistema de justicia.
Considera que los panameños son los jefes del sistema judicial, por lo tanto los derechos que tienen no se ruegan, se exigen.
"Tengo un trabajo de puertas abiertas, esto lo aprendí del magistrado Fabián Echevers".
Siente que su trabajo se basa en el equilibrio que ha adquirido, para no favorecer ni a las víctimas, ni a los detenidos. Aseguró que cuando ve un expediente no mira ni el nombre, ni el color y se basa en los hechos y las pruebas.
Confió que no siente la presión de los medios de comunicación, aunque algunas veces de forma parca informa sobre los casos, pues necesita que los periodistas, a quienes considera que lo entienden, deben preservar la presunción de inocencia de los sospechosos.
Admitió que realizar el trabajo de jefe de la Fiscalía Auxiliar es una carga bien grande para un solo despacho pero ha sobrellevado días difíciles sin algún tipo de presión, emitiendo sus informes mensuales a la Procuradora de la Nación y laborando con un equipo especializado que coadyuva en las investigaciones preliminares.
De 1981 a 1991, Martínez formó parte del Organo Judicial. Fue asistente del magistrado Fabián Echevers y laboró en la Sala Segunda de lo Penal.
Con su cambio al Ministerio Público, logró ser Fiscal Superior, Anticorrupción y de Circuito.
Se graduó en Derecho en la Universidad de Panamá y tiene un post grado en Ciencias Penales de la Universidad de Costa Rica y de Derecho Penal parte especial en la Universidad de Salamanca, España.