Pintados de guerra y con el sonar de un caracol 110 familias anunciaron que se mantendrán firmes en unos terrenos que invadieron en la comarca Ngöbe Buglé.
Se trata de los nativos que vivían en una isleta a orillas del río Fonseca, en la barriada 20 de Diciembre, en el distrito de Besikó, pero el 3 de septiembre de año pasado la furia de este afluente acabó con sus viviendas y hasta hoy no tienen un lugar seguro donde vivir.
Durante las inundaciones murieron seis personas y los nativos quedaron sin nada. Comenzaron a vivir a la intemperie y hasta el momento esperan la reubicación en un lugar seguro que les prometió el Gobierno.
Ante la falta de respuestas, el domingo pasado invadieron 10 hectáreas de una finca privada, propiedad de Gabino Alvarado, quien interpuso una denuncia en la corregiduría de Boca del Monte en el distrito de San Lorenzo.
Esta propiedad está ubicada fuera del límite de la comarca en el sector de Quebrada de Hacha, corregimiento de Cerro Banco.
Marcos Montezuma, dirigente del movimiento indígena, explicó que le han hecho caso omiso a la notificación, porque no van a salir hasta que el Gobierno actual les brinde una respuesta o el gobierno entrante, al que le corresponderá solucionar este problema social.
Manifestó que ya comenzaron las lluvias y temen que el río vuelva a salirse de su cauce.
Las improvisadas chozas de madera y plástico, ahora es el lugar de refugio de estas familias, donde los bebés en las típicas chácaras duermen apaciblemente, mientras sus padres buscan un lugar seguro para vivir.
Anabela Pimentel, corregidora de Boca del Monte, aseguró que ya le entregó la notificación al dirigente Marco Montezuma y luego de darles plazo para salir ayer , los nativos ignoraron la orden de salida.
Por su parte, Candelario Palacios, alcalde de Besikó, indicó que es justa la acción de su pueblo porque las autoridades solo le han dicho mentiras a la gente y nunca les cumplen nada.
Pobreza.
Las 500 personas que ocupan este territorio, viven en condiciones infrahumanas.
No se conoce lo que es una cama, solo trozos de madera y cartones donde se acomodan para pasar la noche.
Las familias son numerosas y se las ingenian para buscar algo que comer.