La Coordinadora Indígena ya no solo pide cancelar la construcción de la hidroeléctrica Barro Blanco, a cargo de Genisa, sino también la anulación del proyecto Tabasará II, propiedad de Felipe Virzi, en Chiriquí y la concesión adjudicada a AES Panamá: Chan 140 y Chan 220 (Chan2).
Este último proyecto, compuesto de dos fases, está ubicado en Changuinola, en Bocas del Toro, y se encuentra en diseño. Chan 140 y Chan 220 es la mayor obra hidroeléctrica que tiene Panamá en estos momentos, con una capacidad máxima de 400 megavatios, de llegarse a construir.
La petición indígena, presentada en el diálogo, provocó la suspensión de las negociaciones hasta que el Gobierno dé una respuesta.
Los ngäbes y buglés sostienen que el Gobierno cuenta con motivos para cancelar la concesión Barro Blanco en la provincia de Chiriquí, ya que la empresa amplió el embalse del proyecto y la capacidad de generación de energía sin hacer un nuevo estudio de impacto ambiental.
Además, la Coordinadora Indígena denunció que Genisa no cumplió con la ejecución del proyecto dentro del periodo establecido en el contrato de concesión, que es de dos años, lo que agrega otra causal para cancelar las obras.
Por otra parte, los indígenas piden que tampoco se tramiten las concesiones de los proyectos Chan 140 y Chan 220 hasta que sean delimitadas las áreas anexas de la comarca en la provincia de Bocas del Toro.
Destacan que no han sido demarcadas todavía, aun cuando en la ley se menciona que debió hacerse en los años subsiguientes a la creación de la comarca Ngäbe-Buglé.
Sorprendido por la propuesta, el ministro de Gobierno, Jorge Ricardo Fábrega, solicitó de inmediato un receso para que el Ejecutivo analice esta petición que va más allá de lo que se discute en el diálogo.
“Yo quiero que quede claro que no es cuestión de contestar en uno o dos días a la ligera, lo que están pidiendo aquí va mucho más allá de lo que hemos estado viendo todos estos días”, expresó.
Afirmó que la proposición de los indígenas tiene otras connotaciones e implicaciones en la vida económica nacional que tendrán que ver con mucha responsabilidad.
Al pasar de las horas, se decidió decretar un receso hasta las 10:00 a.m. de hoy, informó el sacerdote Eusebio Muñoz, de la Iglesia católica, para que las partes involucradas hagan las respectivas consultas sobre la propuesta de los ngäbes.
Sin embargo, al ser consultado el ministro de Gobierno, se mostró un tanto escéptico de que en el día de hoy se pueda dar una respuesta por la complejidad de la propuesta indígena.
En horas de la tarde, el presidente Ricardo Martinelli se reunió en la Curia Metropolitana con el arzobispo de Panamá, José Domingo Ulloa, y con el obispo de David, José Luis Lacunza: allí dejaron abierta la posibilidad de seguir negociando.