La aparente "limitante" que algunos grupos indígenas tenían para registrar a sus hijos con los nombres autóctonos de sus respectivas etnias desapareció.
Quizá desde ahora, ya no tendrán que ponerles los nombres o apellidos de figuras importantes de nuestra historia.
Desde ahora podrán obviar la casi costumbre que tenían de utilizar nombres o apellidos reconocidos por la trayectoria de personajes que quedaron en la historia de Panamá, como Alemán, Arias, Alfaro, Galindo, Vallarino, Illueca, Del Valle, Huertas, entre otros.
Y es que ahora los diversos grupos indígenas del país podrán inscribirse en el registro con sus nombres autóctonos, luego que fuera sancionada una ley que dispone algunas normas al respecto.
El documento reconoce el derecho a los pueblos indígenas a inscribir a sus hijos en su propio idioma, apoyado por la Constitución Nacional, que da ese derecho a que puedan defender su identidad y poder fortalecer su lengua de origen.
Tras la aprobación del proyecto, el diputado presidente de la Comisión de Asuntos Indígenas, Benito Cases, proponente del documento, explicó que por siglos estos grupos étnicos han venido luchando por la subsistencia como pueblo y han librado una lucha generacional por mantener su identidad.
En la Ley 100 de 1974 se establecía que si el recién nacido cuya inscripción se solicita no tuviera aún asignado un nombre, el que declare el nacimiento lo señalará consultando en lo posible, la voluntad de los padres del recién nacido.
No obstante, esta ley indicaba que el Oficial del Registro Civil no admitiría nombres extravagantes, impropios de personas o que expongan al ridículo al titular de la anotación de la inscripción.
Ante esta situación, el diputado manifestó que los nombres indígenas "no son extravagantes, son nombres propios, nombres legados por sus antepasados", enfatizando que antes de aprobada la ley en Panamá era más fácil inscribirse con un nombre francés, inglés o alemán.
Sostuvo que sea Ngöbe Buglé, Kuna, Emberá, Wounaan como cualquier otro que no sea indígena, puede inscribir su nombre con su idioma original, según lo dispone el contenido de este instrumento legal.
Cases reconoció la intervención de los organismos internacionales que protegen los derechos de los indígenas, y que en la última época de la república se ha fortalecido la identidad, tradiciones y costumbres de las diferentes organizaciones, partiendo de la Carta Magna.
También destacó el trabajo de la Asamblea Nacional de legislar a favor de las etnias de Panamá, mediante la creación de comarcas; no obstante, consideró que hay muchos vacíos legales donde se trascienda la historia de los pueblos indígenas por confirmar su identidad.