Inna Tol, representante del congreso kuna ante la mesa del Foro 2020, se negó rotundamente a la iniciativa de crear un equipo elite armado, entre indígenas y autoridades de la Policía Nacional (PN), que patrullaría en conjunto la zona fronteriza entre la provincia de Darién y Colombia.
La idea del reclutamiento de indígenas fue hecha hace unas semanas por el propio director de la Policía Nacional, Carlos Barés, luego de la pasada incursión de miembros de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) a las poblaciones de Paya y Púcuro, ocurrida el 18 de enero, donde asesinaron a cuatro sáhilas y luego incendiaron varios ranchos.
"Los indígenas conocemos mejor que nadie la región fronteriza y podemos brindar protección a nuestras familias, pero es responsabilidad del gobierno garantizar nuestra tranquilidad sin incursiones", dijo el dirigente indígena.
Aseguró que armarse sería como ser utilizados y no están de acuerdo, aunque reciban entrenamiento, porque traería conflictos con los grupos de irregulares armados que operan en el área, según lo afirma el representante del congreso kuna.
Según Tol debe haber otra solución, ya que es necesario una fuerza interna para defenderse, sin recurrir al armamento. Próximamente el congreso indígena se reunirá ante la posibilidad de nuevas incursiones a los pueblos cercanos a la frontera, porque han recibido amenazas, denunció el indígena.
El dirigente consideró que enviar equipo policial armado para reforzar el área, está provocando efectos negativos, ante el temor de futuras confrontaciones; indicó que los poblados fronterizos se encuentran preocupados al no poder desempeñarse en sus actividades diarias por el temor de encontrarse con paramilitares.
Además informó que aún existe mucho temor entre los moradores, pero que poco a poco han vuelto a sus actividades de pesca, caza y agricultura de subsistencia. Aseguró que se hace necesario mantener la presencia policial en la región para evitar las incursiones de los paramilitares.
Según dijo, se mantiene un ambiente de inseguridad al no sentirse completamente protegidos por la poca presencia policial, aunque las autoridades gubernamentales mantienen la posición que toda el área ha sido reforzada con nuevas unidades policiales.
Instó a la presidenta Mireya Moscoso a visitar nuevamente los poblados indígenas con las autoridades de la Policía, para buscar una alternativa al peligro de nuevas incursiones, pero fue enérgico al repetir que no se armarán para combatir a los insurgentes.
La presencia de grupos irregulares armados que incursionan en territorio panameño, mantiene a las autoridades del Consejo de Seguridad Nacional en alerta e incertidumbre, por la difícil tarea de enfrentarse a ellos.