Representantes de la etnia indígena Naso-Teribe se tomaron ayer la plaza Catedral como protesta hasta que el presidente de la República Martín Torrijos los reciba y los apoye en su lucha por la tierra.
Un lío de tierras en Bocas del Toro los trajo hasta la ciudad capital.
Los afectados hicieron referencia a los hechos ocurridos en esa provincia, específicamente en la comunidad de San San Druy, el pasado 28 de marzo donde fueron desalojados por unidades de la Policía Nacional.
El conflicto gira en torno a un área utilizada para la ganadería, la cual reclaman los moradores de esa comunidad indígena.
Al respecto, Ester Mena, gobernadora de la provincia de Bocas del Toro, manifestó que no está de acuerdo con el desalojo de estas personas, pero hay que cumplir con la ley.