TURISMO e indigencia tienen algo en común, al menos en Panamá. Los sitios de desarrollo de esta actividad se han colmado, en los últimos días, de indigentes, lo que mantiene en alerta a las autoridades.
Panamá América recorrió sectores como el Paseo Esteban Huertas, San Felipe, entre otros y la tónica es hombres y mujeres en evidente estado de abandono, apostados en las bancas.
Estos sitios, que son los preferidos de los turistas que vienen a la capital panameña, combinan hoy día a ambos: extranjeros y "piedreros", como se les conoce.
Pero, las autoridades aseguran que están al tanto.
Luis Carlos Rudas, del Municipio de Panamá, explicó que muchas de estas personas son adultos mayores, entre 70 y 80 años.
Un dato curioso que dio a conocer el funcionario es que dejaron de ser sólo hombres. Actualmente son muchas las mujeres indigentes.
Las causas es, según Rudas, que los familiares los dejan de lado, por lo que aprovechó para pedir que se tome conciencia.
Es un asunto complicado. Las autoridades se esfuerzan por retirar de las calles a estas personas, se las llevan para que reciban atención médica y alimentos; sin embargo, al poco tiempo, vuelven a las calles.
Informes señalan que en el 2006 fueron captados unos mil indigentes en diversos puntos de la ciudad.
Por otro lado, Rudas precisó que muchas de estas personas tienen casos pendientes con las autoridades policiales, por lo que son remitidos a las instancias competentes.
Panamá América conoció que un 40% de la población (de 3 millones de habitantes) vive en condiciones de pobreza y una sexta parte de ella en la indigencia.
Se trata de un fenómeno que está recorriendo cada rincón de nuestra ciudad.
En el distrito de San Miguelito, por ejemplo, el parque de Automotor es un ejemplo del fenómeno.
Justo frente de las oficinas del Ministerio de Desarrollo Social (MIDES), en este sector, un indigente descansaba sin problemas hace poco.
No obstante, las autoridades dicen que ya se están tomando medidas.
En ese sentido, la Alcaldía de Panamá firmó en el 2001, un convenio con la fundación REMAR para darle un subsidio a los indigentes.
En el 2002, terminó el contrato y se suscribió un convenio con el Ministerio Iglesia Ejército de Dios, que en la actualidad se encarga de los indigentes de la ciudad capital mediante subsidios pagados mensualmente.
El censo de población del 2000, reveló que en la ciudad de Panamá había unos 1, 500 indigentes.
Cada uno de esos rostros que se han tomado los parques y avenidas de la ciudad tienen una historia que contar.
Felipe Quirós Rodríguez, por ejemplo, no dudó en pedir ayuda cuando conversó con Panamá América recientemente.
Él quiere salir del anonimato y lo pidió casi suplicando: "Quiero salir de las calles, ayúdenme", repitió en medio de palabras de auxilio.
Es de la provincia de Veraguas y tiene 39 años, los dos últimos años ha sido indigente.
Se queja porque constantemente tiene fiebre, dolores de cabeza y hambre. Lo mantiene vivo el recuerdo de su pequeña hija, que vive en Antón, provincia de Coclé, con su esposa.
Hugo Morgado, gerente social de la Alcaldía de Panamá, señaló que en las instalaciones donde se atiende a los indigentes hay una clínica médica, cocina, lavandería, barbería, cancha de baloncesto, templo de oración, además de áreas verdes.
El plan de atención en salud física y mental, así como la capacitación laboral de los indigentes fue aprobado por los representantes capitalinos.
Pero, ellos se han quejado porque aseguran que no son tratados como se debiera.
A esto, Carlos Morales, pastor de la Iglesia Ejército de Dios, explicó que es normal que los indigentes recién captados y aún bajo los efectos de las drogas o el alcohol, argumenten cualquier cosa con tal de no ser conducidos al centro de atención y quedar vagando por las calles.
¿Qué factores influyen en el aumento de la indigencia en Panamá?
Gustavo Renald: "Considero que la falta de trabajo es uno de los factores que tiene que ver con la indigencia en las calles. Y es que aunque el gobierno continúe creando instituciones para albergarlos, ellos seguirán proliferando. Esa situación incrementa los índices de pobreza en el país".
Leticia Escudero: "Pienso que el aumento de indigentes en las calles se debe a la desintegración familiar. Cada día el nucleo familiar se debilita más, por lo que muchos recurren a los vicios como la droga y el alcohol con el objetivo de solucionar sus problemas, pero lo que hacen es perjudicarse".
Idenia Guerra: "Considero que la desintegración familiar es una de las principales causas por las que el número de indigentes ha aumentado. Por otro lado, muchas personas que deciden deambular en las calles tienen problemas económicos y la depresión los lleva a terminar así".
Liliana Reyes: "Pienso que el desempleo obliga a muchas personas a deambular por las calles. Debido a las pésimas condiciones económicas por las que atraviesan, no les queda otra opción que convertirse en indigentes. Ellos no tienen el apoyo de sus familiares y necesitan ayuda para solucionar sus problemas".
Claudio Saldaña: "La desintegración familiar es una de las causas por las que el número de indigentes ha aumentado en las calles de la ciudad. Muchos no le prestan ayuda a sus familiares y por esa razón ellos se dirigen a las calles de la ciudad y se convierten en indigentes.
Indigencia es dueña de las calles
De la Alcaldía se ha informado que especialistas estudiarán este fenómeno.