Nación

Industrias de Buena Voluntad ayudando al discapacitado

Es una organización no gubernamental que ayuda a las personas con limitaciones físicas a integrarse en el mundo laboral.


El debate persiste a la hora de elegir la educación adecuada para las personas discapacitadas, entre las dos opciones que existen: la integrada en centros "normales" y la específica para cada discapacidad. Y es que si los propios expertos presentan opiniones diferentes, las familias tampoco tienen claras las opciones antes de tomar una decisión de la cual va a depender el futuro de sus hijos de que puedan valerse por sí mismos . Pero la elección depende de la discapacidad del niño y el entorno sociocultural en el que se desarrolla.
En Panamá ser una persona con discapacidad o problemas de aprendizaje no es un impedimento para desarrollarse laboralmente, ya que contamos con organizaciones y entidades sin fines de lucro, como la Asociación Panameña de Industrias de Buena Voluntad, que ofrecen programas que aportan al fortalecimiento intelectual y laboral de aquellas personas que en ocasiones son excluidas de la sociedad.
Para las personas discapacitadas obtener un trabajo sin tener cierto nivel de educación y aprendizaje especial es difícil, debido a que en ocasiones no se les brinda la oportunidad de superación y menos la opción de un empleo.
Según estadísticas tomadas del Censo Nacional de Población de 2000, el total de la población discapacitada es de 52,197.
De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), por cada analfabeto puro, existen tres analfabetas funcionales que requieren desarrollar hábitos y destrezas para el trabajo. En esta situación se estima que de 9,858 discapacitados, sólo 928 discapacitados se encuentran en edad económicamente activa y no necesitan ninguno de los servicios que ofrece Industrias de Buena Voluntad.
Según estadísticas de la asociación, han integrado 505 egresados al mundo laboral con un promedio de ubicación de 69 egresados por año durante el periodo de 1997-2001.
Es una institución no gubernamental de carácter social que inició sus operaciones el 14 de septiembre de 1970, para ofrecer rehabilitación profesional en los distintos talleres y así poder lograr la integración laboral de personas con limitaciones físicas y mentales.
La rehabilitación a nivel profesional ha sido difundida en Latinoamérica por Goodwill Industries Internacional Inc, y acogida en Panamá por un sector de personas identificadas con esta idea, quienes a través de los años, se han esforzado por lograr fondos a través de donaciones del sector privado, ventas de productos y servicios que ofrece la entidad.
Según la directora ejecutiva de la Asociación Panameña de Industrias de Buena Voluntad, Sheyla Sánchez, en la entidad se brinda el acondicionamiento laboral a través de entrenamientos para la formación de hábitos, capacidad de trabajo y producción en los talleres con los que cuenta su centro de rehabilitación. Todos bajo los principios de dignidad al trabajo, derecho del discapacitado, la integridad y el trabajo en equipo.
El proceso del centro es educar a los discapacitados para lograr erradicar la pobreza y llevar las personas de escasos recursos a ser generadores de sus propios ingresos. De acuerdo con Sánchez, algunas de las personas que asisten a los programas no tienen ningún nivel de educación o no han terminado la primaria o el primer ciclo, pero allí se les brindan todas las herramientas necesarias para que logren la independencia tanto en el aspecto educativo como laboral. Además, es necesario que la sociedad conozca que los discapacitados que asisten a esta entidad no van a trabajar, sino a adquirir capacitación laboral.
Para recibir la capacitación las personas discapacitadas deben pasar por un proceso de aprendizaje en cada uno de los talleres con que cuenta la institución y el proceso es por etapa y cada uno tiene un subsidio que les permite a los jóvenes pasar de la dependencia a la independencia.
Los jóvenes al ingresar a la primera etapa de evaluación no reciben nada, luego ellos entran al taller de su preferencia que es vocacional y asisten a la primaria o secundaria si no han culminado los estudios. Sánchez explicó que las personas que se encuentran en el centro tienen que cumplir con las etapas de aprendizaje, la segunda etapa que es de orientación reciben B/. 1.85 al día y en a tercera etapa que es formación reciben B/. 2.45, la última etapa que es producción reciben B/. 3.85 y cuando las personas discapacitadas asisten a las empresas a realizar su práctica laboral reciben la suma de B/. 5.80 y luego dependiendo de su desempeño laboral gran parte de los jóvenes se quedan trabajando en la empresa. Los cursos no son mayores de seis meses dentro del taller de metales, taller de empaque, taller de mantenimiento y limpieza, y el taller de comida rápida.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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