La embajadora de Estados Unidos en Panamá, Phyllis Powers, advirtió que existe un aumento de la “corruptora influencia del narcotráfico” en este país.
Powers dijo que Estados Unidos comparte la "preocupación" de los panameños sobre el incremento de la criminalidad, las pandillas, la violencia y el narcotráfico.
El pronunciamiento de la nueva Embajadora se dio durante su presentación ante el Comité de Relaciones Exteriores del Senado de EE.UU., el 27 de julio pasado.
"Espero con impaciencia conducir esfuerzos para proteger nuestro país, ayudando a Panamá a combatir a los narcotraficantes y otros criminales que explotan el creciente aumento de transporte de ese país para sus fines ilegales", resaltó.
Aseguró que estará “alerta” para alentar a la transparencia y a la búsqueda de la inclusión del casi 30% de los que siguen luchando contra la pobreza, la ventaja del crecimiento económico y la maduración de instituciones democráticas.
Powers llegará entre el 15 y 16 de septiembre próximo para presentar credenciales ante la Cancillería y, posteriormente, al presidente Ricardo Martinelli.
La advertencia de Powers no es la primera que ese país hace a Panamá. El senador estadounidense Chris Dodd reveló que en una reciente visita a Panamá, comunicó al canciller Juan Carlos Varela que las autoridades de su país están dispuestas a "hacer más para ayudar" en el combate contra la violencia y el tráfico de drogas.
También hizo un llamado para que se apliquen "más castigos al lavado de dinero y al secreto bancario", debido a que actualmente tenemos un crecimiento económico importante y nos encontramos pendientes de la aprobación del Tratado de Promoción Comercial (TPC).
Advertencia.
La ex embajadora Bárbara Stephenson alertó que "el crimen corrompe las instituciones democráticas y judiciales, arrastra con la economía, desalienta la inversión, aleja a los jóvenes de las escuelas y hace que más panameños se sientan inseguros".
Igualmente, Stephenson advirtió en marzo pasado que EE.UU. observa un “alarmante” aumento en la cantidad de cocaína y otras drogas que transitan por los mares y tierra panameña, “dejando una estela de muerte y corrupción".
Informes.
En marzo y junio pasado, las autoridades estadounidenses cuestionaron que las organizaciones criminales que operan en el país "ponen en peligro la democracia".
En uno de los informes, se califica a Panamá como "la boca del embudo" del movimiento de narcotráfico desde Suramérica hacia Estados Unidos.