Los resultados son halagadores, y pese a las dificultades presentadas en el camino las Infoplazas juegan un papel importante en la reducción de la brecha digital, que es amplia, si se toma en cuenta que vivimos en una era totalmente digitalizada.
Las Infoplazas se han convertido en un importante aliado para disminuir el elevado índice de analfabetismo tecnológico, al instruir y sacar un mayor número de personas del miedo a enfrentarse a un computador. Igualmente, incrementa la demanda por los servicios de Internet.
Estas instalaciones son centros comunitarios con acceso a Internet, habilitados con computadores y software apropiados para que las personas naveguen de una forma económica, ya que se trata de un proyecto social que lleva adelante la Secretaría Nacional de Ciencia y Tecnología e Innovación (SENACYT).
Luis Cisneros, director nacional del proyecto Infoplazas, señala que actualmente existen 45 Infoplazas instaladas a nivel nacional, distribuidas en todas las provincias. Para los próximos 4 meses, se proyectan instalar 14 nuevos centros. Además, para finales de año, ya se cuenta con el presupuesto para instalar otras 25 nuevas Infoplazas en distintos puntos del país.
Las Infoplazas operan gracias a un asociado de la comunidad. Y éste grupo organizado de área, legalmente constituido se convierte en socio de SENACYT.
Puede ser una ONG, cooperativa, iglesia o grupo local, como alcaldías, gobernaciones o juntas comunales. Ambos trabajan en conjunto, poniendo parte de los materiales para crear la Infoplaza; donde el asociado pone el local con cuatro computadoras y el salario de las dos personas que administran el centro.
Mientras que el resto lo pone la Infoplaza, o sea, seis computadoras, un servidor, las impresoras, el equipo de comunicación, el acceso a Internet, el software la capacitación y, lo más importante, el soporte técnico.
Esto se pone como contra parte a fin de brindarle a la comunidad el servicio; donde se ofrece, además de acceso a Internet, levantado de texto, impresión de documentos. Ahora todos estos establecimientos proporcionan el uso del escáner, en donde se pueden digitalizar los documentos y se vende este servicio por una módica suma.
En este momento, la capacitación que ofrecen las Infoplazas se dirigen a las personas que no sepan manejar una computadora. Básicamente, facilitan un curso básico que forma parte de una campaña de alfabetización digital, el que pretende capacitar a las personas que no tengan ningún tipo de conocimiento de tecnología en computadoras.
Este curso de capacitación básica, llamado "carnet del navegante" por el costo de $10.00, otorga el derecho a 10 horas de capacitación gratuitas de Internet, un CD, un manual de instrucción, para que vuelvan a practicar y un certificado.
Según Cisneros, esta es una gran oportunidad para que la población se capacite de forma económica en las Infoplazas; y de esta manera, reducir la brecha digital y falta de conocimiento que existe sobre esta herramienta.
Hay diferentes tipos de personas que se acercan a las instalaciones de las Infoplazas; el 88% son estudiantes de primaria y secundaria, informa Cisneros. "Tal vez, el precio atractivo de tan sólo 0.25 centésimos por hora de acceso a Internet o computadora para las personas menores de 18, y 0.50 centésimos para el público en general, hacen que estos centros tengan una gran acogida".
Estos locales están provistos de software con enciclopedias muy poderosas, que le sirven no sólo al estudiante, sino a cualquier persona o profesional. Es importante señalar que en todos existe un programa de filtrado de páginas que prohíbe el acceso a sitios de contenido pornográfico, terrorista o de violencia. Lo que haría mucho daño a personas que no están preparadas para ello. Esto hace la gran diferencia de los cibercafés.
El director nacional del proyecto comenta que al inaugurarse la primera Infoplaza en Changuinola, se dijo que arruinaría al cibercafé que existía cerca; pero 10 meses después, la situación es totalmente diferente. Pues hay cuatro cibercafés, ya que las Infoplazas crean demanda al instruir a las personas en la utilización de esta herramienta tecnológica.
Afirma que SENACYT está creyendo y apuesta fuertemente a la capacitación científica y tecnológica, como una forma de crear una masa crítica para ser competitivos en el mundo actual.
Creadas inicialmente en febrero de 2000, cuando se instaló la primera en Pedasí, provincia de Los Santos, cuatro años después el crecimiento y la demanda por estos centros ha sido muy exitosa. Prueba de ello, se observa durante el primer mes de existencia, cuando recibieron 25 mil visitantes y cuatro años después, han recibido 632 mil visitas.
Esto indica que la gente quiere aprender y que las Infoplazas están llenando su cometido. Además, afirma Cisneros, se necesita que la población se apodere de las Infoplazas, pues hay que sostenerlas no sólo económicamente, sino también cultural, social, educacional y tecnológicamente. Y buscar nuevas soluciones para ir hacia delante, con este proceso tanto en Hardware como en software. Políticamente, se nos acercan algunos cambios en el futuro y hay que seguir con el proyecto.
Al inicio, cuando se establecieron las metas con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y se inició el proyecto con el Gobierno Central, vender esta iniciativa era muy difícil, pero ahora la comunidad lo exige y solicitan la instalación de estos centros.
Los indicadores demuestran que cada día las personas saben más tecnología, tarea que no depende solamente de la Infoplaza, sino de los esfuerzos que realiza el Ministerio de Educación a través de los colegios públicos. Se está jugando su rol, pues cada día es mayor el número de estudiantes que usan estos centros y que bajan información de Internet para realizar investigaciones y trabajos de la escuela.