Las Organizaciones Unidas Pro Salvaguarda del Patrimonio de San Felipe (OUPSAF), informaron al director general de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), Koichiro Maatsura, sobre el desplome del caserón 7-56 de San Felipe.
La organización explicó en una nota a Maatsura que los permisos de proyectos de construcción en San Felipe no están siguiendo las normas legales.
En una nota enviada el 16 de octubre a la Oficina del Casco Antiguo, adviertieron las consecuencias de no haber efectuado un un estudio de impacto social, serio e independiente sobre el manejo del sitio.
En un comunicado, el Ministerio de Vivienda y la Oficina del Casco Antiguo informaron que la empresa propietaria de la casa 7-56 hasta el momento no ha cumplido con los requisitos establecidos en el proceso legal para el desalojo de los habitantes del inmueble.
Ayer, los moradores pudieron sacar sus pertenencias bajo las medidas de seguridad del Sistema Nacional de Protección Civil y de la Fuerza Pública.
Muchos no aceptaron ser reubicados por el Ministerio de Vivienda en una pensión en Santa Ana, cercana a la casa denominada Ciudad de Dios. La rivalidad entre pandillas no se lo permite, pues el albergue está a una cuadra del enemigo.