Protección para individuos vinculados al narcotráfico, concesión de medidas alternas a cambio de dinero y alteración de los contenidos de un informe judicial son algunos síntomas que padece la justicia panameña, según un estudio de la Fundación para el Debido Proceso (DPLF por sus siglas en inglés).
La organización -con sede en Washington- presentó recientemente un estudio titulado "Controles y descontroles de la corrupción judicial" en Centroamérica y Panamá, donde advierte que la justicia panameña es "desigual, corrupta, politizada, ineficiente e intransparente".
La fundación llegó a esta conclusión, luego de realizar entrevistas a personas vinculadas con el sector justicia, examinar casos de alto perfil y revisar las estadísticas de entidades ligadas a la justicia.
El informe, no obstante, también reconoce que se han dado pasos para mejorar la justicia local.