Ante la presencia de obreros e inspectores del Ministerio de Trabajo, ex directivos del Sindicato de Trabajadores de la Chiriquí Land Company (SITRACHILCO) entregaron ayer los bienes materiales y las instalaciones administrativas a la nueva junta interina.
Aristides Meléndez, director provincial de Trabajo, indicó que el proceso incluyó la entrega de utiles de oficina, documentos y todo lo relacionado con la labor administrativa.
Adelantó que el audito financiero se iniciará en los próximos días, pues se analizará punto por punto los bienes de la organización sindical.
Paralelamente, dentro de las 13 fincas activas se reanudaban los trabajos de corte de la fruta, proceso de empaque, desoje y saneamiento, entre otras.
Los trabajadores esperan enviar más de cinco contenedores y proceder con el embarque hacia los mercados internacionales, para equilibrar las pérdidas por la huelga que paralizó por cinco días la industria en Barú.
Las pérdidas se estiman al menos en unas 140 mil cajas de banano que se dejaron de vender, es decir, B/. 2 millones, lo que afecta aún más la situación económica del sector.
José Morris Quintero, ex líder del sindicato, con la mirada cabizbaja, calificó como ilegal el proceso de salida, pero dijo sentirse optimista y complacido por la labor que desempeñó por más de 35 años como dirigente.
Expresó que fueron muchas las luchas que ganó a favor de los trabajadores frente al poderío de la Chiquita Brands y PAFCO, lo que no fue nada fácil. "La vida es así, los que hoy te suben mañana te tumban", aseguró el sindicalista, quien intentaba contener las lágrimas.
Advirtió que no ve días positivos para la cooperativa, que se ha convertido en un despeñadero, debido a los compromisos financieros y las pérdidas que sufrieron producto de la sigatoka negra.