Con la esperanza de un futuro mejor reflejada en los ojos regresó, ayer, al país el joven José de la Cruz, quien fue operado en el Kendal Medical Center de la Ciudad de Miami, por el cirujano panameño, Luis A. Picard Ami Jr. para injertarle las ojeras que, por una deficiencia congénita, le faltaron al nacer.
Entre cortas palabras, José, un joven oriundo de la comunidad de Los Atillos, provincia de Herrera, dijo sentirse "bien", luego que se le efectuara la primera de cuatro operaciones que le permitirán ser una persona "normal".
Aunque aseguró estar contento por el resultado de la operación, expresó que sufre fuertes dolores en el área de las costillas, de donde se le extrajeron cuatro porciones de cartílagos de piel, que fueron utilizados en la formación de las orejas.
Ahora quiere estudiar, aprender a leer y escribir, y retribuirle a la sociedad y a su prójimo, lo que hoy están haciendo por él, los miembros de estas fundaciones, los médicos y todas las personas que lo visitaron en el hospital, le llevaron obsequios y le dieron su apoyo para que esto sea un éxito.
Sin embargo, para su hermana Dominga González, quien luchó insistentemente por lograr una ayuda médica para José, él está contento y desde su operación, es otra persona "porque lo van a volver a operar" aseguró, emocionada y agradecida, al tiempo que mostró su confianza porque ahora su hermano menor será una persona normal, que "no se va a sentir menos que nadie".
Informó además que la próxima semana llegará al país el doctor Picard Ami, quien verificará el avance de la intervención y realizará las otras tres operaciones aquí en Panamá.
En el aeropuerto, además de sus familiares, los esperaba Thomas Ford, Presidente de la Fundación Pro-impedidos, organización social que desde 1983 ayuda a niños y jóvenes de escasos recursos que presentan malformaciones físicas, quien explicó que desde hace cuatro años conoce el caso de este joven.
Señaló que hace cuatro años, Dominga se acercó al programa Niños Sanos, Niños Felices, que la Fundación desarrolla en la ciudad de Chitré, en el que se atienden malformaciones y otros problemas, y presentó el caso de José, pero allí no se podía atender porque el efecto que presentaba era demasiado severo.
Desde esa época y por la insistencia de Dominga, efectuaron las gestiones para conseguir quién y dónde se le operará, las que dieron su fruto, cuando la Fundación Healing the Children, llamó a Panamá para informar que había conseguido quien lo operara en Miami. Esta fundación logró que el Kendal Medical Center asumiera los gastos de la sala de cirugía y hospitalización, mientras que el doctor Picard Ami y su grupo, donaron su trabajo. Sin embargo, por informaciones obtenidas, se puede decir que el costo total de estas operaciones superan los B/. 60 mil.
Healing The Children es una entidad que coordina la donación de tratamientos médicos especializados para niños de todo el mundo.
Ford aseguró que cuando conoció a José, pudo notar que era un joven bastante acomplejado, porque desde su niñez sufrió la burla de otros niños de su comunidad, esto le impidió asistir y continuar sus estudios primarios, en los que solo llegó al segundo grado.
Ahora, al verlo, puede percibir que es una persona nueva, alegre, y que se atreve a mirar al resto de las personas a los ojos, lo que antes no ocurría.
Sostuvo que ahora José tendrá que asistir a la escuela, sin importar la edad que tiene, y realizar un trabajo muy importante, porque si mucha gente lo ha ayudado para que pueda tener una mejor vida, entonces él pueda ayudar a otros.