Ante la posibilidad de nuevos deslizamientos de tierra en la pendiente de Loma Cová, el Ministerio de Obras Públicas (MOP) no tiene una alternativa de solución para evitar consecuencias mayores que las ocurridas el pasado martes en la carretera Interamericana.
El ingeniero Axel De León, de la División de Panamá Oeste del MOP, explicó que debido a la poca eventualidad de estos eventos en la pendiente de Loma Cová, no existe una partida económica para realizar algún tipo de obra que contenga los deslizamientos.
"Debido a la gran cantidad de lluvias que caen no podemos hacer nada para evitarlo, soluciones que eliminen esas cosas son muy costosas y ahora mismo no están al alcance nuestro", dijo.
El arquitecto Jaime Bermúdez explicó que la pendiente que se derrumbó ha soportado por muchos años la erosión, pero advirtió que generalmente estas áreas ceden a causa de la cantidad de agua que retienen los árboles.
Agregó que para proteger esta área de la erosión hay que bajarla con maquinarias y sembrarle algún tipo de grama o hierba reforzando el talud.
"Bajar la pendiente sería lo más indicado, porque recibió mucha agua y no resistió", señaló. Sin embargo, el ingeniero De León dijo que los recursos deben ser utilizados razonablemente y que en este momento la inclinación en Loma Coba no representa ningún problema de urgencia.
"En este momento ese no es un problema como para dedicar todos los recursos que tenemos para solucionar algo que no se da con tanta frecuencia como la gente piensa", dijo.
Añadió que la única explicación a lo sucedido es que la inclinación pronunciada de la pendiente y el tamaño del árbol que se cayó sobre la Interamericana hizo que éste cediera ante la cantidad de lluvia que caía.