El Canal de Panamá como fuente de ingresos para el país significa mucho, de allí la preocupación por cuidar sus alrededores y concienciar a sus vecinos para evitar la tala indiscriminada y la cacería.
Sin embargo, desde hace algunas semanas, otro tipo de preocupaciones surgió de parte de los pobladores del sector occidental de la cuenca, en Coclé, casi al unísono con el anuncio de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) sobre realizar un estudio de factibilidad para la ampliación de esta importante vía.
Se trata de un grupo de residentes de la provincia de Coclé, quienes aseguran que con la ampliación de la Cuenca perderán sus tierras, por las inundaciones que causarían los trabajos de ampliación o porque la ACP los obligaría tarde o temprano a retirarse de "sus tierras".
Según los residentes del área, la Ley orgánica N"44 sobre el Canal de Panamá estipula a la ACP como "dueña" de esas tierras y le otorga a esta entidad el derecho de desarrollar proyectos de toda índole.
Pero de acuerdo con el director de Seguridad Ocupacional, Medio Ambiente y Protección del Canal, de la ACP, Juan Héctor Díaz, estas personas no deberían atemorizarse.
Señala el funcionario que tanto el título sobre el Canal de Panamá añadido en la Constitución, así como la Ley Orgánica N"44 exigen solamente la delimitación de la Cuenca.
Lo único que hace (la Ley N"44) es delimitar, señaló Díaz, al tiempo que agregó que ésta "no habla de ningún proyecto, ni de que tiene dueños", porque los únicos dueños de esas tierras son quienes habitan allí.
Díaz admitió que el temor de la población se debe a la mala información, y dijo que incluso en su dirección ha escuchado rumores sobre personas que "han estado diseminando información errónea".
El funcionario no supo precisar si se trata de personas que con deseos de crear pánico para aprovecharse de los campesinos y comprar tierras baratas.
Advirtió también, que si ese es el caso, "por favor no hagan eso", ya que próximamente la ACP llevará a cabo una serie de seminarios talleres, para los residentes del área donde el problema será discutido con ellos.
No sabemos quienes son, señaló Díaz, pero nos llegan rumores de personas que dicen: "mejor véndannos rápido porque todo esto se va a negar en los próximos meses".
Una fuente de la ACP señaló al mismo tiempo que los estudios que se adelantan están relacionados con la calidad del suelo, del agua y sus volúmenes, "para ver si se puede llevar a cabo un proyecto", pero aún no hay ninguna decisión.
Añadió la fuente que estos estudios incluyen la ecología del área y su parte social, el uso que le darán a las tierras y las facilidades con que cuentan los residentes.
Según Díaz la región occidental de la Cuenca comprende "prácticamente desde atrás del Valle de Antón hasta el Parque Nacional en el Copé, al norte de Natá, una región de alrededor 213 mil hectáreas".
Con respecto a los estudios el funcionario señaló que cualquier propuesta será discutida con las comunidades, y que el desarrollo sostenible se basa en la psarticipación ciudadana.
No es que la ACP propondrá soluciones, sino que cada una será conversada con los dirigentes del sector, de allí la importancia de los talleres, dijo.
Admitió Díaz que lo más probable es que los seminarios de capacitación se efectuarán en las comunidades, aunque "bien pudiera ser que los residentes pidan que se haga en Penonomé, donde todos podamos quedarnos para discutir con amplitud".
Otra fuente relacionada con la ACP indicó que el área occidental de la Cuenca habitan alrededor de 35 mil personas y no 100 mil como se ha dicho.
Indicó que el cálculo de la ACP se basó en la Dirección de Estadística y Censo, donde se hizo un estudio de extrapolación, basado en el Censo de 1990, que proyectado a esta fecha arrojó la cantidad antes enunciada.
Admitió la fuente que entiende sus preocupaciones, porque como "están muy lejos, cuando escuchan que vienen proyectos del Canal quieren que se les diga qué va a pasar".