Funcionarios de diversas instituciones de seguridad pública realizaron una inspección la mañana de ayer en el área donde murieron los obreros de la construcción, Julio Molinar, de 40 años y Omar Arias, de 39 años.
Durante la diligencia participaron unidades del Departamento de Seguridad del Cuerpo de Bomberos de Arraiján, el Departamento de Salud Ocupacional de la Policlínica de la Caja del Seguro Social (CSS), representados por la ingeniera Lastenia Polanco y Antonio Chao, en compañía del ingeniero de la empresa urbanística Celso Bonilla.
Según el capitán del Cuerpo de Bomberos, Eugenio Tejada, la institución elaborará un informe luego de la inspección, pero la mayor responsabilidad de llevar a cabo las investigaciones pertinentes a fin de determinar las posibles causas del accidente está en manos de la Caja del Seguro Social y el Ministerio Público.
Indicó que se realizan las inspecciones del lugar del desastre para determinar la altura del talud y otros detalles técnicos.
Por su parte, el ingeniero de la empresa, Celso Bonilla aclaró que la profundidad de la excavación para la instalación de las tuberías del sistema sanitario de la urbanización Las Praderas, era de solo 1.80 metros a 2.00 metros y no de 8 como se habían afirmado.
Confirmó que para auxiliar a los obreros tuvieron que sacar tierra con la retroexcavadora en un área colindante de donde se originó el derrumbe, para evitar que fueran alcanzados por la maquinaria pesada.
Agregó que la empresa realiza los trámites para las indemnizaciones de las familias de las víctimas, pues ambos gozaban de una póliza de seguro de vida y eran cubiertas por la cuota obrero patronal de la CSS.