Se quejaban por el "alto costo de la canasta básica familiar, el sistema de justicia de Panamá" y en un reclamo más tardío, por "los muertos de la Caja de Seguro Social".
A estas exigencias se unía su solicitud de que se reestructure la Asociación Federada del Instituto Nacional (AFIN).
Félix Moliner, dirigente estudiantil, dijo que sus compañeros también lamentan que Camilo Alleyne, ministro de Salud, se mantenga en el cargo.
"Se habla de una cancha de fútbol que nos está construyendo, de lujo y remodelación, pero no se dice nada sobre lo que estamos viviendo los estudiantes", manifestó Moliner.
Mientras la calle seguía cerrada, un grupo de jóvenes encontraba en qué entrenerse.
En los alrededores, una estudiante de unos 13 años se fundía en un gran abrazo con un compañero y a pocos metros, otro alumno montaba patineta sin pudor alguno. Unos cuantos aprovecharon para comprar raspados.
¿Y qué opinan las autoridades? La respuesta de Petra Serracín sobre lo que ocurría fue muy conservadora.
"Los chicos han salido a la calle. Ellos querían estar un rato afuera, pues según dicen, tienen derecho a protestar por el alto costo de la vida y de la canasta básica".
Cabe señalar que algunos quejosos estuvieron a punto de quemar dos motos de la subestación de la Policía Nacional cercana al plantel.
La subestación de Policía quedó totalmente destrozada cuando un grupo de estudiantes arremetió contra ésta, con piedras.
No es la primera vez que esto ocurre, tal como contaron los vecinos.
Algunos vehículos que transitaban por el área también sufrieron los estragos del vandalismo, cuando "institutores" les lanzaron piedras que destrozaron los vidrios y puertas.