Los grupos insurgentes que penetran nuestras fronteras para descansar no atacan a los panameños; sin embargo, se apoderan de sus tierras porque hay miles de kilómetros en los que se prohíbe a los nacionales transitar, aseguró la alcaldesa de Pinogana, Leticia de Loré.
Agregó que los grupos que entran a descansar o persiguiéndose son las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FARC) y los paramilitares, enemigos ideológicos, que representan un peligro permanente porque de encontrarse cerca de un poblado panameño pueden provocar una desgracia, involucrando así a Panamá en un conflicto innecesario.
Otro aspecto que nos hace mucho daño es la pérdida de territorio, porque poco a poco estos grupos violentos han establecido áreas donde ninguna otra persona que no sean las indicadas por ellos pueden transitarla, perdiéndose con esto el respeto a las leyes panameñas, soberanía y a los acuerdos internacionales, aseguró.
Manifestó que esta situación es muy peligrosa porque hace años se dejó de atender a estos poblados, convirtiéndose la región en una "zona roja", situación que ha afectado los programas de prevención en salud, animales, turismo ecológico, educación, economía rural y producción agrícola.
La alcaldesa aseguró que estos grupos se surten de alimentos y otras necesidades en los comercios panameños y a la gente a la que ellos les piden el favor de realizarles las compras, no se pueden negar, por varias razones: necesidad económica y porque les puede costar la vida.