Un grupo especial de investigación conformado por unidades de la Dirección de Información e Investigación Policial (DIIP) y la Policía Técnica Judicial (PTJ) ha sido integrado para indagar el movimiento de células operativas dedicadas al contrabando de armas.
Según una fuente del Consejo Nacional de Seguridad, el grupo especial fue el responsable de ubicar el lote de armas encontrado en la población de Salamanca y en la empresa JRP de la Zona Libre de Colón, y actualmente se encuentra tras la pista de otro lote de armas que aún se encuentra oculto.
De acuerdo con la fuente uno de los detenidos en el caso de Colón, utilizaba dos nombres falsos para sus movimientos en el trasiego de armas, en tanto que se está tras la pista de otra persona, presuntamente ligada a la red de traficantes.
Se conoció que la organización, presuntamente una filial de grupos insurgentes colombianos, ejecuta operaciones por contrato para dar soporte logístico a los grupos alzados en armas en Colombia.
También se está tras la pista de las personas que ayudaron a embalar el armamento dentro de la empresa y a los responsables de su traslado hasta el Puerto de Coco Solo, donde sería embarcada hacia Colombia.
Destacó que esta operación de trasiego de armas, debe tener una estructura similar a la de los carteles de la droga, en donde cada sección trabaja por separado y en aspectos específicos, sin tener contacto con el resto del grupo.
A la vez explicó que estos grupos podrían ejecutar acciones desestabilizadoras en el área fronteriza de Panamá con Colombia, en represalia por los decomisos realizados y que debido a ello se ha alertado a las unidades de la Policía de Frontera.
En tanto ayer se realizaron una serie de diligencias en la provincia de Colón, en donde se presume pueda existir otro alijo de armas para ser enviados por mar hacia Colombia con destino a los grupos insurgentes de ese país.