Las autoridades del Ministerio Público procedieron a interrogar a la tripulación de la embarcación venezolana "Don Francesco" que ancló en aguas panameñas, luego del levantamiento del cadáver del venezolano Víctor Alejandro González, explicó el fiscal primero superior de Chiriquí, José Henríquez.
Después de cinco días del accidente del helicóptero a unas 400 millas náuticas próximas a Punta Burica, ayer se encontró el cuerpo sin vida de González, el cual fue trasladado al Puerto de Vacamonte.
Al lugar se apersonaron funcionarios del Ministerio Público de Arraiján y de la Fiscalía de la provincia de Chiriquí.
Junto al cadáver también se transportaron partes del helicóptero.
Esta nave "Don Francesco" fue abordada por personal del Ministerio Público con previa autorización del capitán, quien primero rindió un informe de lo sucedido en aguas de Punta Burica a la Embajada de la República Bolivariana de Venezuela en Panamá.
El fiscal Henríquez aclaró que posterior al informe remitido por el capitán de la nave procedería a interrogarlo en la Fiscalía de Arraiján.
Al no encontrarse la embarcación que se hundió en agua internacionales de Punta Burica, la Fiscalía solicitará ayuda externa para ubicar la nave, informó.
"No hay ninguna información de que el helicóptero haya sido ubicado y ese es el gran problema de la investigación", sentenció el fiscal de Chiriquí quien inició una investigación de oficio para conocer de la muerte del piloto panameño, Carlos Julio Alvarado, quien está desaparecido.
Se necesita información.
Para la investigación es fundamental obtener la prueba del helicóptero hundido, que debe ser sacada del mar.
Según el funcionario judicial se ha registrado plena colaboración de los tripulantes de la nave, no se puso ningún obstáculo para que se esclarezca el accidente.
La Fiscalía confía en el sistema de señalización que tiene la aeronave hundida para poder ubicar el lugar donde cayó.
El piloto panameño tenía 24 años, pilotaba la nave de la empresa Aviatun, la que se hundió a 480 millas náuticas en Punta Burica, en Chiriquí, el pasado domingo.
Alvarado tenía al momento de su fallecimiento 500 horas de vuelo.
Según la madre del piloto, Griselda Alvarado, la última vez que se tuvo comunicación con su hijo fue el pasado viernes, ya que tenía acceso a un teléfono satelital.
La familia Alvarado ha realizado diversos llamados para que la nave sea rescatada de altamar y se conozca lo sucedido.