El contralor general de la República, Alvin Weeden, señaló que la institución no puede hacer auditorías "presumiendo cosas", de allí que las investigaciones que se realizan en diferentes instituciones del Estado se hacen cumpliendo con la presunción de inocencia de los investigados. Agregó que en el caso del Servicio Aéreo Nacional (SAN), se deben interrogar a cada una de las personas que recibieron combustible estatal para que expliquen o justifiquen por qué lo recibió y en qué lo usó.
Argumentó que en este caso hay que darle diez días de plazo a los funcionarios involucrados para que brinden una explicación, al igual que a los propietarios de las naves privadas que recibieron combustible.
Recordó que en muchas ocasiones ha existido la necesidad de realizar operativos de ayuda humanitaria y participan naves privadas que reciben el apoyo del Estado con combustible. De allí que exista la necesidad de realizar una investigación para determinar si hay o no irregularidades.
Por otro lado, el contralor aclaró que en el caso de la licitación para la construcción de la Línea de Oriente organizada por el Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (IDAAN) Contraloría no refrendó los contratos por considerar que los parámetros de valoración no respondían a los intereses del Estado.
Weeden señaló que este acto fue presentado como acto de corrupción ante la ciudadanía, sin embargo, acotó que fue exactamente lo contrario y que la Contraloría no estuvo de acuerdo con la adjudicación de la Junta Evaluadora, porque no tenía la experiencia necesaria. Igualmente, señaló que también se suspendió la contratación directa a una empresa para entregar ocho grúas a la Autoridad Marítima de Panamá porque no era la mejor, por lo que se solicitó que se realizara un nuevo acto.