EN LAS plazas, avenidas y parques, las palomas no pasan inadvertidas, por lo que son la atracción de turistas, adultos y niños, quienes con simpatía aprecian estas aves cuando caminan por la avenida Central.
Sin embargo, para los vecinos del sector dejan de ser atractivas y se convierten en un dolor de cabeza cuando llega la noche.
La razón, es que las palomas buscan refugio en las casas, ya sea en los techos o en cualquier agujero que les brinde protección o sencillamente donde puedan hacer sus nidos.
Si en la avenida Central las inofensivas aves son una preocupación para los residentes porque sus heces fecales causan enfermedades transmisibles a los humanos, para los docentes de los planteles educativos del corregimiento de Juan Díaz son una amenaza para la salud.
Así lo manifestaron los maestros de la Escuela Ernesto T. Lefevre, quienes se encuentran invadidos de palomas, sin que las autoridades educativas resuelvan el grave problema, que también atenta contra los estudiantes.
Para la maestra Katherine de Icaza esto se ha convertido en un verdadero problema, ya que las heces se encuentran por todas las esquinas del plantel, afectando tanto a docentes y a la población estudiantil.
Los expertos señalan que una de las enfermedades más comunes que produce el contacto con el excremento de las aves, es la toxoplasmosis, cuyos síntomas se parecen a los de la gripe.
Además, afecta los ganglios y el sistema respiratorio. Icaza dijo que los estudiantes a diario padecen de resfriados, lo que probablemente sea efecto del virus de las palomas.
La maestra, quien tiene seis años de laborar en la Ernesto T. Lefevre, padece la enfermedad, la que adquirió en un colegio particular de Cerro Viento.
Flores Samaniego, otra educadora, dijo que la abundancia de palomas se debe a que los niños dejan caer migajas en los pasillos.
Otros de los daños que pueden causar las heces de las palomas, son daños permanentes en el cerebro y en los ojos y representa un riesgo para la mujer, ya que afecta su fertilidad.
La población de palomas ha aumentado en sectores de la ciudad de Panamá, como en la entrada de la barriada El Bosque en la Tumba Muerto, donde se puede observar que personas llegan a alimentarlas.
El Colegio Elena Ch. de Pinate, en el corregimiento de Juan Díaz, también se vio perjudicado en el año 2000, por la abundancia de palomas y golondrinas, pero el problema fue solucionado.
Invasión de palomas en escuela
Estas aves tienen parásitos como pulgas, piojos y garrapatas.